
En el lanzamiento de la Cátedra Luis Carlos Sarmiento Angulo, la Escuela Colombiana de Ingeniería marcó el inicio de un nuevo reto académico con un mensaje claro: pasar de la reflexión a la acción.
El encargado de abrir este desafío fue el Vicerrector Académico, Oswaldo Castillo Navetty quien insistió en que “la universidad no puede limitarse a observar los problemas; tiene la responsabilidad de proponer soluciones concretas”. Durante su intervención, enfatizó que “los grandes retos del país exigen una academia conectada con la realidad, capaz de integrar conocimiento técnico, visión económica y comprensión regulatoria”.
“El sector energético es, quizá, uno de los escenarios más complejos y estratégicos que tenemos hoy”, afirmó, al tiempo que subrayó que “no basta con entender cómo funcionan los sistemas; necesitamos preguntarnos cómo deberían evolucionar”. En esa línea, señaló que “este tipo de ejercicios académicos buscan precisamente eso: formar criterio, también generar propuestas que puedan ser útiles para la toma de decisiones”.
El vicerrector también destacó el valor del enfoque interdisciplinario: “Cuando hablamos de energía, no estamos hablando solo de ingeniería. Estamos hablando de mercados, de regulación, de impacto social. Y esa conversación solo es posible si logramos articular distintas miradas”. Y concluyó con una invitación directa: “este reto es una oportunidad para pensar el país con rigor, pero también con sentido práctico”.

Por su parte, el decano del Programa de Ingeniería Eléctrica, Daniel José González Tristancho reforzó la importancia de este tipo de iniciativas como espacios de aprendizaje aplicado. “Aquí no estamos frente a ejercicios teóricos aislados, sino ante problemas reales, con implicaciones reales”, afirmó.
El valor del reto
“El valor de este reto está en que obliga a hacerse las preguntas difíciles”, señaló, y añadió que “no hay respuestas simples cuando se trata de sistemas complejos como los energéticos”. Asimismo, destacó el decano que “los estudiantes y participantes tendrán que enfrentarse a variables técnicas, económicas y regulatorias, entendiendo que todas están profundamente interrelacionadas”.

Para el González Tristancho, uno de los principales aportes del ejercicio es su capacidad de conectar el aula con el país: “este tipo de espacios permiten que la formación académica dialogue directamente con los desafíos nacionales”. Y enfatizó que “lo importante no es solo llegar a una respuesta, sino construir un análisis sólido, argumentado y con sentido de realidad”.
Reto: ¿Integrar los mercados energéticos del país?
El reto, bajo el concepto “Del diálogo a la acción”, parte de una premisa fundamental: los mercados energéticos están compuestos por moléculas y electrones que se producen, transportan, distribuyen y comercializan a través de redes físicas y financieras. En Colombia, estos funcionan de manera paralela: por un lado, el mercado eléctrico, donde se transan electrones; y por otro, el mercado de gas, donde se negocian moléculas.

A partir de esta realidad, el desafío plantea preguntas de fondo: ¿es necesaria la integración de estos dos mercados? ¿Qué ventajas y desventajas traería? ¿Qué retos regulatorios implicaría? ¿Y cuáles serían los efectos para los usuarios residenciales, comerciales e industriales, tanto regulados como no regulados?
Más que ofrecer respuestas cerradas, la apuesta de la Escuela es abrir un espacio de análisis riguroso que permita avanzar hacia propuestas concretas. Como lo resumió el vicerrector, “la conversación ya existe; ahora el reto es convertirla en acción”.
La apuesta sobre la mesa
"Desde mañana mismo, activaremos mesas multidisciplinarias. Uniremos la mirada del ingeniero eléctrico con la del mecánico, del electrónico con el de sistemas, del industrial con el ambiental. Porque la transición energética no tiene una sola respuesta: exige ingeniería sin fronteras entre disciplinas.
No vamos a trabajar para entregarles un informe. Vamos a trabajar con ustedes, Promigas, validando, iterando, ajustando. Que nuestros laboratorios sean una extensión de sus desafíos. Que sus ingenieros encuentren en nuestros salones a los colegas con quienes co-crear el futuro.
Y a toda la comunidad le hago hoy una invitación y un compromiso público: en ECICiencia, nuestra Feria de Ciencia y Tecnología, la Escuela presentará los resultados de este reto. Allí, frente a ustedes, frente al país, pondremos sobre la mesa prototipos, modelos, datos y soluciones. No discursos: ingeniería medible, aplicable y colombiana.
Doctor Rojas, la Escuela agradece la confianza. Sepa que cuando la industria levanta la mano con una pregunta, esta Escuela levanta a sus mejores profesores y estudiantes con la respuesta.
En nombre de nuestra rectora, de los decanos, y de cada joven que eligió la ingeniería, la economía, la administración de empresas, las matemáticas como proyecto de vida, le digo: aceptamos el reto. Y lo vamos a convertir en desarrollo para Colombia": Oswaldo Castillo Navetty.