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CLAUSTRO 2025-2033

Nuevos miembros adherentes del Claustro tomaron posesión

En la sesión celebrada este 28 de agosto, el Claustro, como máximo órgano de dirección de la universidad, les dio la bienvenida a nueve nuevos miembros adherentes para el periodo 2025–2033.

Con esta incorporación, el Claustro completa un total de 28 integrantes, todos ellos caracterizados por su alta formación académica, experiencia, conocimiento y profundo compromiso con el desarrollo de la Universidad Escuela Colombiana de Ingeniería.

Después de más de dos décadas sin renovación en su composición, el Claustro tomó la importante decisión de ampliarse, abriendo sus puertas a nuevas voces y perspectivas. Esta apertura permitió la llegada de personas con trayectorias diversas, fruto de una convocatoria amplia y participativa. Como resultado, fueron designadas cinco personas externas —sin vínculo previo con la universidad— y cuatro con trayectoria en nuestra institución.

Los nuevos miembros cuentan con formaciones en ingeniería civil, ingeniería de sistemas, ingeniería eléctrica, ingeniería industrial y matemáticas. Su perfil profesional representa un equilibrio entre experiencia, diversidad disciplinar y equidad de género: cinco hombres y cuatro mujeres conforman este grupo que se suma al propósito colectivo de fortalecer nuestra universidad.

Con esta renovación, el Claustro reafirma su capacidad para liderar los procesos de crecimiento, transformación y búsqueda de la excelencia institucional, orientando a la universidad hacia mayores logros y reconocimientos en los ámbitos nacional e internacional, como lo anhela y merece toda la comunidad Escuela.

Ciclo vital para el Claustro

Palabras del doctor Javier Botero Álvarez, presidente del Claustro, durante la posesión de nueve nuevos miembros.

Muy apreciados miembros fundadores, miembros adherentes del claustro, señora rectora, directivos, y muy especialmente, ustedes, los nueve nuevos integrantes de nuestra Claustro:

Es muy grato para mi darles la bienvenida a esta, su casa, y dirigirme a ustedes hoy, un día muy especial y de renovada esperanza para todos nosotros aquí en la Universidad Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.

Hoy, no solo incorporamos a nueve valiosas personas, profesionales de reconocida experiencia y muy valiosos aportes, a nuestro máximo órgano de dirección; sino que después de más de dos décadas, hoy reiniciamos un ciclo vital para nuestro Claustro, iniciado por los fundadores hace más de 40 años, en un gesto de generosidad, sensatez e inteligencia al ampliar el llamado en su momento Claustro de Electores. Desde 2003 no vivíamos un momento de esta naturaleza, lo que convierte esta ceremonia en un hito histórico; es el punto de partida consciente y trabajado por el mismo Claustro durante todo el año pasado y parte de este a través de la reforma de su estatuto, hacia una nueva etapa para nuestra querida universidad.

A ustedes, nuevos miembros, se les confía hoy una porción significativa del futuro de esta institución. Llegan en un momento de complejidad sin precedentes. El panorama de la educación superior a nivel global es un campo de fuerzas en tensión: la irrupción de la inteligencia artificial redefine las profesiones; la demanda de sostenibilidad exige ingeniería y otras profesiones con conciencia; la competencia por el talento y el conocimiento es feroz; la inequidad y la pobreza no dejan de crecer.

A nivel nacional, los desafíos son igualmente apremiantes: la necesidad de articularnos de manera más efectiva con el sector productivo, el Estado y la comunidad, la imperiosa tarea de demostrar el valor tangible de la educación de alta calidad, y nuestra responsabilidad como faro de racionalidad, ética y desarrollo. Frente a este panorama, la misión de este Claustro no puede ser la de continuar de manera inercial. No podemos permitirnos Simplemente administrar la tradición, por buena que esta sea. Nuestro mandato es transformar, es innovar para seguir mejorando y responder de la mejor manera a las grandes demandas que hoy la sociedad nos reclama. Nuestro desafío es honrar la excelente trayectoria de la Escuela, marcada desde el inicio por sus fundadores, pero ahora siendo aun más audaces que ellos al fundar la Escuela, e innovar buscando nuevas y mejores formas de formar y general conocimiento y tecnología.

Y es justamente en este contexto donde la composición diversa que hoy se incorpora a este Claustro se convierte en nuestra ventaja estratégica más crucial. Celebro y destaco de manera especial que el Claustro se ha fortalecido con una riqueza plural en, por lo menos, tres dimensiones fundamentales:

La renovación generacional. Su incorporación representa un puente vital entre la sabiduría y la experiencia de quienes han guiado este camino por años, y la energía, la visión fresca y la familiaridad nativa con los nuevos paradigmas digitales y globales de las generaciones más jóvenes. Esta transferencia de conocimiento es bidireccional: el legado se preserva y se enriquece con nuevas ideas. Ustedes aseguran que nuestra Universidad no solo mire hacia atrás con orgullo, sino hacia adelante con la agilidad y la audacia que los nuevos tiempos exigen.

La segunda dimensión está relacionada con la diversidad de áreas del conocimiento dentro del mismo Claustro, un camino que la universidad ya había tomado desde hace más dos décadas en sus programas de formación pero que no se había reflejado tanto en el Claustro. Entre ustedes no solo hay ingenieros de diversas disciplinas, sino que se ha abierto la puerta a un matemático y a personas formadas en otras instituciones. Esta multidisciplinariedad es un antídoto contra la miopía sectorial. Los problemas complejos de la humanidad -el cambio climático, la inequidad, la ética digital- no se resuelven con una sola herramienta. Se resuelven en la intersección de los saberes. Necesitamos que la lógica ingenieril dialogue con la perspectiva humanística y científica, que el diseño técnico se impregne de sentido social, y que la eficiencia se mida también por su impacto humano. Su misión será tejer estos hilos de conocimiento diversos en una visión única e integradora para nuestra universidad.

La tercera dimensión es la diversidad de género. La incorporación de una mayor representación de mujeres en nuestro máximo órgano de dirección no es solo un acto de equidad -que lo es-, sino es, sobre todo, un imperativo de excelencia. La ingeniería y el liderazgo universitario se enriquecen con las perspectivas, estilos de liderazgo y talento de todas las personas. Para ser una institución realmente relevante, debemos reflejar a la sociedad a la que servimos y aprovechar el 100% del talento disponible. Su presencia asegura que las decisiones que tomemos sean más inclusivas, más robustas y más innovadoras.

Por ello, el llamado que hoy les hacemos es a canalizar esta poderosa combinación de experiencia y juventud, de técnicas y ciencia, en estrategias innovadoras. Necesitamos ideas audaces para la gestión institucional, la financiación de sus quehaceres y modelos pedagógicos disruptivos que formen profesionales líderes, creativos y con profundo sentido humano y ético. Esta innovación debe estar al servicio de tres principios inquebrantables: la excelencia, la ética y el impacto social.

Excelencia en la rigurosidad académica y científica tanto en la formación como en la generación y transferencia de conocimiento y tecnologías; la ética en la integridad inquebrantable en nuestro quehacer; y el alto impacto en la pertinencia de nuestros programas y de la investigación que realizamos para aportar en la solución de los ingentes problemas de Colombia y del mundo.

Ustedes nueve, con sus miradas únicas, encarnan la convergencia necesaria para este momento. Son la representación viva de que el futuro de la ingeniería y demás profesiones es colaborativo, interdisciplinario, inclusivo y rejuvenecido. Su labor será crucial para tender puentes entre la solidez de nuestra historia y la velocidad de nuestro futuro.

Y les decimos: Bienvenidos a la tarea. Los desafíos son enormes, pero aún más grande es la confianza que depositamos en su criterio, en la diversidad de su pensamiento y en su compromiso inquebrantable con los destinos de esta nuestra Escuela.

Trabajemos juntos, con la fuerza de la renovación, para que la Escuela no solo navegue con éxito en estos tiempos complejos, sino que se erija como el faro líder que guíe el rumbo de la educación superior hacia un futuro próspero, justo, equitativo y sostenible para todos.

Muchas gracias.