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La ingeniería que pone al ser humano en el centro

El bienestar de la población es uno de los propósitos de los profesionales de la ingeniería biomédica, una rama de la ingeniería que toma fuerza en Colombia.

Por: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.

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La creciente demanda de ingenieros biomédicos debido a las regulaciones impuestas por el Ministerio de Salud y Protección Social y por el Invima, al hacer explícitas las necesidades de profesionales para la gestión de equipos médicos (Decreto 4725 de 2005); y la oportunidad de impactar a la sociedad desde la investigación y la innovación, son dos de las razones por las cuales esta carrera se consolida en el país.

“La ingeniería biomédica es la rama de la ingeniería que da soluciones para el bienestar y la salud utilizando la ciencia y la tecnología. El campo de acción es muy amplio, y abarca desde el diseño de prótesis hasta el desarrollo de algoritmos de procesamiento de señales, pasando por los procesos de gestión hospitalaria”, dice Juan Manuel López López, profesor asistente del Programa de Ingeniería Biomédica de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito y de la Universidad del Rosario.

Si bien los ingenieros biomédicos no diagnostican a los pacientes ni formulan medicamentos, sí son los encargados de desarrollar tecnologías que permitan un diagnóstico más acertado, además de generar herramientas que impactan positivamente la calidad de vida de las personas.

Cabe aclarar que la ingeniería biomédica se diferencia de la bioingeniería en que la primera se centra únicamente en el ser humano y la segunda trata también problemas que involucran animales no humanos.

De acuerdo con el ingeniero López, estos profesionales se convierten en actores fundamentales en el contexto actual, no solo por sus habilidades técnicas sino por la capacidad de entender y generar regulaciones y políticas públicas que fortalezcan el ecosistema de la salud.

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¿Quién es un ingeniero biomédico?

Un estudiante sensible, creativo y comprometido con la sociedad es la semilla para ejercer esta carrera. “Si uno quiere ser un buen profesional, le tiene que apasionar su carrera, así que, si a uno le encanta la tecnología, le gusta la medicina, tiene curiosidad científica y creatividad para brindar soluciones, esta es la carrera adecuada”, asegura López.

Así mismo, el ingeniero biomédico trabaja en equipos interdisciplinarios, siempre de la mano de otros profesionales del área de la salud, como médicos, fonoaudiólogos, psicólogos, entre otros, para brindar soluciones integrales a los problemas reales.

“El aspirante a nuestro programa es alguien a quien le gustan las matemáticas y la física, que son las bases de toda ingeniería; adicionalmente, se interesa por la biología y la química. Es una persona que se apasiona por aprender y disfruta del rigor de la ciencia. Es constante y disciplinado, ya que estudiar una carrera es un reto y nunca se debe escoger porque es fácil, sino porque a uno lo apasiona”, advierte el profesor.

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Un convenio ganador

El Programa de Ingeniería Biomédica de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito y de la Universidad del Rosario, con acreditación institucional de alta calidad, es único en su estilo por cuanto, al ofrecerse en convenio entre ambas intuiciones, se logra una formación integral y multidisciplinaria desde el primer día de clases. Esta alianza académica y formativa se traduce en beneficios institucionales dobles: sistemas de bibliotecas, acceso a bienestar universitario o decanatura del medio universitario, oportunidades de internacionalización, laboratorios y acceso a todas las sedes, entre otros.

“Nuestro programa empezó su proceso de planeación entre 2007 y 2010, con un acercamiento y diálogo entre la Universidad del Rosario y la Escuela, y abrió sus puertas en el segundo semestre de 2011 con 29 estudiantes. Desde allí hemos visto un crecimiento considerable. Actualmente tenemos casi 500 estudiantes en Ingeniería Biomédica. Además, el equipo de profesores también creció y se fortaleció con expertos en las diferentes áreas de profundización”, relata.

Este éxito académico se ha visto reflejado en logros como la clasificación del grupo de investigación GiBiome en la categoría A, en los últimos años, según la clasificación de Minciencias.

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Profesionales con proyección

“Somos conscientes de que vivimos en un entorno globalizado, y por eso otro factor diferencial relevante es el componente de internacionalización de nuestro programa. Tenemos convenios con instituciones como la Universidad de Alberta, en Canadá; el Instituto Tecnológico de Monterrey, en México; la Universidad Federal de Espíritu Santo, en Brasil, y la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), en España, con la cual se puede optar por la doble titulación, lo que permite ejercer tanto en Colombia como en Europa”, explica el ingeniero López.

Por otra parte, en Colombia es una profesión con un potencial importante. Como lo señala el ingeniero, se suele pensar que la formación de alta calidad y la tecnología de punta solo está en otros países, pero el país no tiene nada que envidiar en cuanto a infraestructura, equipos y, sobre todo, talento humano.

Los graduados del Programa de Ingeniería Biomédica de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito y de la Universidad del Rosario cuentan, así mismo, con formación en administración de empresas y gestión de proyectos, áreas que impulsan la capacidad emprendedora de los profesionales.

Dentro de las líneas de profundización y el campo de acción de estos profesionales están la ingeniería clínica, la bioinformática, la ingeniería de la rehabilitación, el procesamiento de señales e imágenes médicas, la bioinstrumentación y la nanotecnología.

“Como decía antes, esta es la única ingeniería con la capacidad de afectar de manera directa la calidad de vida de las personas. Por ejemplo, en un proyecto de grado, mi estudiante de ese entonces, ahora ingeniera biomédica, desarrolló un sistema capaz de identificar la emoción de una persona con base en la imagen de su rostro. Esto, por sí solo, no constituye una solución a un problema real; pero nosotros formamos parte de un equipo multidisciplinario, y entre psicólogos e ingenieros concebimos un protocolo de estimulación para niños con trastorno de espectro autista (TEA)”, comenta el ingeniero López.

Como éste, son muchos los proyectos en áreas que abarcan desde el diseño de exoesqueletos para miembro inferior hasta robots con capacidad para interactuar con pacientes en sus sesiones de rehabilitación. Así trabaja la ingeniería, codo a codo con las ciencias de la salud, para brindar soluciones integrales a los problemas reales.

¿Quiere saber más?

Enlace Semillero PROMISE: https://sites.google.com/view/semilleropromise

Enlace a Biomédica: https://www.urosario.edu.co/Programa-Ingenieria-Biomedica/Inicio/

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