Cuando aprender también significa crear, compartir y volver
Durante dos semanas, la Escuela se convirtió en un espacio donde la curiosidad tomó forma de proyectos, preguntas y descubrimientos compartidos por niñas, niños y jóvenes en The Maker 2026.
Durante dos semanas, la Escuela se convirtió en un espacio donde la curiosidad tomó forma de proyectos, preguntas y descubrimientos compartidos por niñas, niños y jóvenes en The Maker 2026.
Hay experiencias que terminan cuando finaliza la última actividad. Otras, en cambio, continúan en las conversaciones de regreso a casa, en los proyectos que los niños quieren seguir construyendo y en las ideas que nacen después de haber vivido algo que los marcó. Así fue la primera edición de The Maker 2026, la Escuela de Verano para niños que durante dos semanas reunió a más de 123 niñas, niños y jóvenes alrededor de una misma invitación: aprender creando.

Durante la experiencia, los niños realizaron actividades como programación de videojuegos, robotica, diseñaron casas a pequeña escala, exploraron el potencial de la inteligencia artificial aplicada a la energía solar, realizaron experimentos científicos, desarrollaron actividades artísticas, aprendieron sobre seguridad vial, entre otras actividades realizadas. Cada taller fue una oportunidad para experimentar, hacerse preguntas, equivocarse, volver a intentar y descubrir que la ingeniería también puede vivirse desde la creatividad y el juego.
Durante su intervención, la ingeniera Myriam Astrid Angarita Gómez, Rectora de la Escuela destacó que:
“Nuestros fundadores soñaron con formar ingenieros de alta preparación técnica y profundo espíritu de solidaridad social. Ese propósito sigue guiando cada una de nuestras acciones y también inspira programas como The Maker, donde sembramos las primeras semillas de los científicos, ingenieros, investigadores, emprendedores y líderes que Colombia necesitará en los próximos años.”
Además, la Rectora invitó a las niñas, niños y jóvenes a no dejar de hacer preguntas ni de sorprenderse, recordándoles que es precisamente la curiosidad la que mantiene vivo el aprendizaje.
Sin embargo, el mayor resultado de The Maker no estuvo únicamente en los proyectos terminados, sino en las experiencias que cada participante se llevó consigo al finalizar el programa.
Uno de esos casos es el de Matías Jaimes Mariño, quien ha participado en cinco ediciones de The Maker. Al terminar esta versión decidió escribir, por iniciativa propia, una carta dirigida a la Escuela. En ella recordó los videojuegos que programó, los proyectos de robótica, las esculturas, el boliconcreto y las actividades relacionadas con inteligencia artificial. Pero, sobre todo, agradeció por las amistades que construyó, por el trabajo en equipo y por encontrar un espacio donde siente que puede aprender mientras crea.
La carta termina con una frase que resume el significado que tuvo esta experiencia para él:
"Me gustaría proponer que hagan un colegio para niños y que continúen con el programa."
Más que una sugerencia, sus palabras reflejan el deseo de permanecer en un lugar donde aprender se convierte en una experiencia que entusiasma y motiva.
Las familias también fueron protagonistas de esta edición. Hugo, padre de uno de los participantes, explicó que el enfoque de la Escuela fue determinante al momento de elegir el programa.
"Para nosotros estar en la Escuela era un gusto, un privilegio. El simple hecho de que fuera la Escuela Colombiana de Ingeniería y que los programas tuvieran ese enfoque de solución, ingeniería, investigación y enfrentar retos fue, especialmente para mí como ingeniero, uno de los principales criterios por los cuales elegimos el programa."
Su testimonio refleja la confianza que muchas familias depositan en espacios que promueven la curiosidad, el pensamiento crítico y el aprendizaje a través de la experiencia.

A partir de esa misma idea, la experiencia fue dejando una sensación compartida: la de que aprender no es solo resolver retos, sino mantener viva la curiosidad con la que se empiezan a hacer preguntas.
The Maker 2026 cerró dejando en cada participante algo distinto, pero con un punto en común: la manera en que vuelven a su día a día después de haber construido, creado y explorado juntos durante dos semanas.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
La Escuela volvió a verse con ojos de niño.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
Aprender creando, explorar construyendo.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
Aprender creando, explorar construyendo.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
Aprender creando, explorar construyendo.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
Aprender creando, explorar construyendo.
Fotografía: Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.
Aprender creando, explorar construyendo.