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La ingeniería sísmica como motor de territorios más seguros

La resiliencia, la innovación y la gestión del riesgo fueron protagonistas del XII Congreso Nacional de Ingeniería Sísmica, que reunió en la Escuela Colombiana de Ingeniería a investigadores, profesionales y estudiantes para reflexionar sobre los desafíos actuales de la disciplina.

La ingeniería sísmica ha evolucionado más allá de la capacidad de una estructura para resistir un terremoto. Hoy, el desafío consiste en diseñar infraestructuras capaces de recuperarse rápidamente después de un evento extremo, reducir riesgos mediante nuevas tecnologías y aportar a la construcción de territorios más seguros y resilientes.

Esa visión fue el eje central del XII Congreso Nacional de Ingeniería Sísmica, que reunió durante tres días en la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito a profesionales, investigadores, estudiantes y representantes del sector para analizar los avances, retos y tendencias que están transformando esta disciplina en Colombia y el mundo. El encuentro fue organizado por la Escuela y la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica (AIS), consolidándose como uno de los escenarios académicos y profesionales más importantes del país en esta área del conocimiento.

Desde la apertura del Congreso, el mensaje fue claro: la ingeniería sísmica tiene un impacto directo en la protección de las personas y en la sostenibilidad de las ciudades. Así lo destacó la rectora de la Escuela Colombiana de Ingeniería, la ingeniera Myriam Astrid Angarita Gómez, al señalar que esta disciplina trasciende los cálculos estructurales para convertirse en una herramienta fundamental para reducir la vulnerabilidad de las comunidades y fortalecer la resiliencia de los territorios.

La rectora también resaltó el papel que ha desempeñado Colombia en el desarrollo de conocimiento y normativas sismo-resistentes en América Latina, al tiempo que llamó la atención sobre los desafíos emergentes relacionados con el crecimiento urbano, la protección de infraestructuras críticas y la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial en la gestión del riesgo.

Así mismo, la ingeniera Nancy Torres Castellanos, decana del programa de Ingeniería Civil de la Escuela y líder del comité organizador, Mencionó que la amenaza sísmica forma parte de la realidad del país y que, precisamente por ello, espacios como este Congreso permiten fortalecer la capacidad técnica y científica necesaria para enfrentarla.

Una mirada práctica a las tendencias de la ingeniería sísmica

La conversación sobre resiliencia y desempeño estructural comenzó incluso antes de la apertura oficial del Congreso. Como parte del pre-evento, los asistentes participaron en dos cursos intensivos especializados que abordaron algunos de los temas que hoy están redefiniendo la ingeniería sísmica: el diseño sísmico basado en desempeño y el diseño de edificaciones con sistemas de control sísmico pasivo.

Durante estas jornadas, lideradas por los doctores Juan Carlos Reyes Ortiz y Juan Andrés Oviedo Amézquita, profesionales y estudiantes profundizaron en metodologías avanzadas de evaluación estructural, análisis no lineal, estimación de daños y pérdidas, así como en el uso de aisladores sísmicos y disipadores de energía para mejorar el comportamiento de las edificaciones frente a eventos extremos.

Una conversación sobre riesgo, resiliencia e innovación

Con el inicio oficial del Congreso, las discusiones se ampliaron hacia una perspectiva global de la ingeniería sísmica. Expertos provenientes de distintos países aportaron una mirada global sobre los desafíos actuales de la ingeniería sísmica.

Entre los conferencistas internacionales estuvieron Helen Crowley, secretaria general de la Global Earthquake Model Foundation; Mary Beth Deisz Hueste, especialista en estructuras de concreto; Santiago Pujol, director del Centro de Investigación para la Resiliencia Sísmica QuakeCoRE de Nueva Zelanda; Abbie Liel, investigadora reconocida por sus estudios sobre vulnerabilidad y riesgo sísmico; Constantin Christopoulos, referente mundial en sistemas de autocentrado y resiliencia estructural; Martín Polimeni, experto en puentes y evaluación forense de estructuras; y Vladimir Rodríguez, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México en sistemas prefabricados de concreto.

Sus intervenciones permitieron abordar temas que hoy marcan la agenda internacional de la disciplina: diseño basado en desempeño, resiliencia de edificaciones e infraestructura, rehabilitación estructural, límites de deriva, sistemas de protección sísmica y lecciones derivadas de eventos recientes alrededor del mundo.

En cuanto a la agenda nacional estuvo representada por reconocidos expertos como Ómar Darío Cardona, Héctor Pérez, Luis Enrique Aycardi, Juan Francisco Correal y Federico Núñez, quienes compartieron investigaciones y experiencias relacionadas con la gestión del riesgo, la evaluación de vulnerabilidad, el diseño estructural, los materiales innovadores y la resiliencia de la infraestructura colombiana. Sus aportes evidenciaron cómo el país continúa fortaleciendo su capacidad técnica y científica para responder a los desafíos sísmicos actuales.

El Congreso también dedicó un espacio especial a la transferencia tecnológica, acercando a los asistentes a soluciones que hoy están transformando la práctica profesional. En estas sesiones participaron especialistas como Stefano Barone, Andrés Rodríguez, Carlos Mario Piscal Arévalo, Bryan Chalarca Echeverri y Andrux González, quienes presentaron avances relacionados con aislamiento sísmico, ingeniería geotécnica, monitoreo estructural, herramientas de modelación y nuevas tecnologías para el diseño y evaluación de estructuras.

Más allá de las conferencias magistrales, el encuentro se convirtió en un espacio de intercambio académico y construcción colectiva de conocimiento. Las sesiones de ponencias, la exposición de pósteres de investigación y los recorridos por el Laboratorio de Estructuras y Materiales Alejandro Sandino Pardo permitieron que estudiantes, investigadores y profesionales compartieran resultados, discutieran metodologías y fortalecieran redes de colaboración alrededor de los principales desafíos de la ingeniería sísmica contemporánea.

Un homenaje a la trayectoria y al conocimiento

Uno de los momentos más emotivos del Congreso fue el homenaje a tres figuras que han dejado una huella profunda en la ingeniería estructural y sísmica colombiana: Jairo Uribe Escamilla, Armando Palomino Infante y Jorge Ignacio Segura Franco. El reconocimiento destacó no solo sus aportes técnicos y académicos, sino también su papel en la formación de generaciones de ingenieros que hoy continúan fortaleciendo el desarrollo de la profesión en el país.

La conversación continúa en Medellín

El cierre del XII Congreso Nacional de Ingeniería Sísmica también fue una oportunidad para proyectar el futuro de esta comunidad académica y profesional. Durante la ceremonia de clausura, Juan Carlos Botero, representante de la Universidad EAFIT y miembro del comité organizador del próximo encuentro, extendió oficialmente la invitación al XIII Congreso Nacional de Ingeniería Sísmica, que se realizará en Medellín en 2028.

En su intervención, Botero destacó la importancia de mantener vivos estos espacios de intercambio y construcción colectiva de conocimiento, fundamentales para afrontar los desafíos que plantean la gestión del riesgo, la resiliencia de las infraestructuras y la transformación de las ciudades.

Al finalizar el XII Congreso Nacional de Ingeniería Sísmica quedó claro que los desafíos que enfrenta la ingeniería no se limitan a responder a las amenazas del presente. La creciente complejidad de las ciudades, la necesidad de proteger infraestructuras estratégicas y la incorporación de tecnologías emergentes exigen nuevas formas de entender el riesgo y la resiliencia. En ese contexto, el Congreso se consolidó como un espacio para conectar investigación, práctica profesional e innovación, pero también para recordar que detrás de cada norma, cada modelo y cada estructura existe un propósito mayor: salvaguardar vidas y contribuir a la construcción de comunidades más seguras y preparadas para el futuro.