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¿Cómo dejar de ser percibido como alguien operativo y más estratégico en tu trabajo?

Cambiar de empleo implica mucho más que asumir un nuevo cargo: significa adaptarse, aprender a destacar y construir una visión estratégica dentro de un entorno desconocido. Este artículo comparte reflexiones y aprendizajes sobre liderazgo, habilidades blandas, actitud y crecimiento profesional en medio de nuevos desafíos.

Tomaste la decisión de cambiar de empleo y buscar nuevos retos. Este es quizá uno de los cambios más "bruscos" al que se puede enfrentar un ser humano -independiente de los motivos-; y si a esto le sumas que llegas a un lugar donde nadie te conoce (en la mayoría de los casos), eres ajeno quizá a la industria o marcas y no menos importante, tendrás alguien nuevo que te supervise; te enfrentas a un verdadero desafío. Si este es tu caso o si llevas un tiempo prudente en tu rol actual y eres percibido como alguien netamente operativo en vez de estratégico, quizá las oportunidades de un crecimiento futuro se verán limitadas. Ahora, si a esto le acompañamos una carencia de habilidades blandas, costará un poco más.

Por eso, y luego de una charla de amigos donde discutimos acerca de este tema, me motivé a escribir el siguiente artículo y les quiero compartir algunos consejos y vivencias personales que me han podido apoyar en este dilema.

  • Diseña tu propia ruta de crecimiento

En mi segunda experiencia laboral (Bavaria, para los que no conocen, ABInBev, filial de la cervecera más grande del mundo) jamás olvidaré el feedback que un gran líder me dio en mi primera evaluación de desempeño: "usted volvió a su rol algo estratégico, lo contratamos para algo, pero terminó descubriendo otras necesidades que no sabíamos que existían". Esto me marcó hasta la fecha y entendí que las organizaciones te contratan con un propósito, pero si sobre la marcha te involucras aún más en tu rol siendo proactivo, viendo qué pasa afuera en la industria, qué dicen otras figuras como tú en otras compañías, o "cacharrear en las plataformas" como es el caso de mi rol digital, entre otros; tu rol empezará a ser percibido más que en una necesidad, en un "must" de tu equipo y los demás, empezando por tu líder, comenzarán a ver en ti su mano derecha: el estratega, no el operativo.

  • Busca una "batalla" que te catapulte al estrellato

Seguro en tu rol tendrás responsabilidades claras (incluso algunas operativas, nadie se salva) pero sobre la marcha, irás involucrándote en proyectos puntuales. De esos, elige cuál crees que puede ser ese que te diferenciaría: bien sea por el impacto que tiene, por la gente con la que te podrás a relacionar con otros equipos o incluso, por gusto personal. A pesar de que me inclino para que esa "batalla" como yo lo llamo, tenga una mezcla de estos tres atributos, sugiero elegir en base al impacto o necesidad. Si lo que eliges es algo en lo que absolutamente nadie se va a interesar o no necesita, no te catapultará al estrellato sino te hundirá más (en el buen sentido de la palabra) en tareas operativas sin propósito. Si eliges correctamente, verás cómo las conversaciones y espacios se irán habilitando de a poco (incluso con mayor agilidad) y te irán involucrando como el "capitán" de esta batalla.

  • Pregunta, pregunta, pregunta

Esto será útil especialmente al inicio cuando llegas a un nuevo empleo, sin embargo, todos los días se aprende, ¿no? Hacer las preguntas correctas en los aforos correctos, te posicionará en el "top of mind" de los stakeholders más importantes para ti. No se trata de preguntar porque si, sino únicamente con dudas que agreguen valor a ti y a tu audiencia. Lo clave aquí es no quedarse callado en una sesión a donde eres invitado. Si estás ahí, es por algo y debes hacerte notar y sentir, especialmente en temas que la gente espere que domines y aportes.

  • Storytelling, ¿sabes cómo contar tu historia?

De poco sirve si eres un crack en lo que haces, dominas todas las plataformas, eres el mago de las tablas dinámicas en Excel; si no sabes como "contar el cuento" como se dice coloquialmente. Usar un speech adecuado, conocer a tu audiencia y tener una propuesta personalizada, presentar tu tema de una manera atractiva y diferencial; son algunos de los consejos que te puedo compartir para que tu discurso sea recordable y captes la atención del público en torno a lo que cuentas y cómo lo haces.

  • Carisma, ¿nace o se hace?

Junto con los anteriores "tips" que les comparto, debe haber sin dudas un componente actitudinal que los potencie. Aquí no te pido que te conviertas en un speaker de TED Talks dado que seguro me dirás "yo soy muy tímido". Eso está bien, no te puedes obligar a ser en alguien que no eres. Sin embargo, acá te reto a incomodarte y salir de tu zona de confort. Si eres una de esas personas que "nació con el don de hablar en público" tienes algo del camino recorrido. Si no, te costará un poco más pero lo importante es avanzar en formar en ti habilidades que te hagan cómodamente relacionarte con las personas, donde tu actitud será un gran diferencial.

Finalmente, me despido con la fórmula que un mentor de mi primera experiencia laboral me compartió hace poco más de 8 años. Todo lo multiplica la actitud, ¿estás de acuerdo?

ÉXITO = (CONOCIMIENTOS + APTITUDES) * ACTITUD