Preuniversitario: aquí se empieza a construir el futuro
Del preuniversitario a proyectos reales: estudiantes de la Escuela convirtieron ideas en desarrollos tecnológicos y dieron su primer paso en la vida universitaria.
Del preuniversitario a proyectos reales: estudiantes de la Escuela convirtieron ideas en desarrollos tecnológicos y dieron su primer paso en la vida universitaria.

Lo que empezó hace unos meses como una experiencia para acercarse a la vida universitaria, terminó convirtiéndose en un espacio donde las ideas tomaron forma y los estudiantes comenzaron a construir proyectos reales.
Ese es, precisamente, uno de los mayores valores del preuniversitario de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito: permitir que jóvenes con interés por la tecnología, la ingeniería y la innovación descubran desde temprano cómo se trabaja, se piensa y se crea en un entorno universitario
Durante el cierre del semestre, el vicerrector destacó que “el preuniversitario no es solamente una preparación académica; es una oportunidad para descubrir capacidades, aprender a trabajar en equipo y comenzar a entender cómo las ideas pueden convertirse en soluciones”.
También señaló que “muchos llegan con dudas sobre qué estudiar o qué camino tomar, y en el proceso encuentran nuevas motivaciones, nuevos retos y una visión mucho más clara de lo que quieren construir”.
Los proyectos desarrollados por los estudiantes reflejan justamente eso: creatividad, curiosidad y ganas de resolver problemas desde la tecnología. Videojuegos, dinámicas interactivas y propuestas digitales hicieron parte de las presentaciones finales, demostrando que el aprendizaje en ingeniería empieza haciendo.
Entre los proyectos destacados estuvieron Tabogocity, desarrollado por Sofía Alejandra González y Juana Gabriela Muñoz; Ardillas vs Pandas, creado por Diana Sofía Romero, Natalia Matallana y Jean Franco Bernal; y Mira Parabólica, de María Camila Ariza, Manuel Chavarro y Sebastián Andrade.

En el primer grupo, el proyecto ganador fue VolleyBros, desarrollado por Juan José Rincón, Sofía Poveda, Mateo Matus y Valentina Ospina.
En el segundo grupo participaron proyectos como Dual Arena Ball, desarrollado por Bryan Guerrero, Edwin Cruz, Germán Vargas y Jerónimo Ardila, y Gravity Run, creado por Daniel Pelayo.
El proyecto ganador de este grupo fue Pylaxy, desarrollado por Cristóbal Escobar, Luis Gabriel Correa, Santiago Herrera y Santiago Alejandro Chávez.
“El talento aparece cuando existen espacios para experimentar, equivocarse y volver a intentarlo”, afirmó el vicerrector durante el encuentro. Además, agradeció el trabajo de los docentes y el acompañamiento de Luisa Fernanda, responsable del preuniversitario, “por estar pendiente de cada estudiante y ayudar a que esta experiencia realmente marcara una diferencia”.

Más allá de los resultados y los proyectos, el cierre dejó algo claro: acercarse desde temprano a la ingeniería y a la tecnología cambia la manera en que muchos jóvenes imaginan su futuro.
Algunos continuarán su camino en programas como Ingeniería de Sistemas, Ciberseguridad, Electrónica, Mecánica o Biotecnología; otros seguirán rutas distintas. Pero todos se llevan una primera experiencia universitaria donde aprendieron que crear, construir y desarrollar ideas también es una forma de transformar el mundo.
Fotos: Escuela Colombiana de Ingeniería
“El talento aparece cuando existen espacios para experimentar, equivocarse y volver a intentarlo”.
Fotos: Escuela Colombiana de Ingeniería
“El talento aparece cuando existen espacios para experimentar, equivocarse y volver a intentarlo”.
Fotos: Escuela Colombiana de Ingeniería
“El talento aparece cuando existen espacios para experimentar, equivocarse y volver a intentarlo”.
Fotos: Escuela Colombiana de Ingeniería
“El talento aparece cuando existen espacios para experimentar, equivocarse y volver a intentarlo”.