| Maestría en Ingeniería Civil con Énfasis en Tránsito y Transporte |
El desarrollo y la conservación del patrimonio de infraestructura vial y de transporte en Colombia es parte fundamental de la economía del país, por la importancia de las áreas de tránsito y los sistemas de transporte, tanto de carga como de pasajeros, para el desarrollo económico y social, y la interacción urbana con la infraestructura nacional asociada.
Colombia, por ser un país en desarrollo, requiere llevar a cabo importantes proyectos en materia de transporte e infraestructura, que sin duda demandarán ingenieros idóneos en el diseño, operación, administración y control de los sistemas empleados.
En el campo urbano revisten gran importancia los sistemas integrados de transporte masivo de pasajeros en las principales ciudades colombianas, a saber: Transmilenio de Bogotá, Metroplús de Medellín, Masivo Integrado de Occidente de Cali, Megabús de Pereira, Metrolínea de Bucaramanga, Transmetro de Barranquilla y Transcaribe de Cartagena, entre otras.
En los próximos años, Colombia debe llevar a cabo importantes proyectos en materia de transporte a través del diseño, la construcción y la conservación de vías (calles y carreteras) con el fin de expandirse a las diferentes regiones del país. Por tanto, debe modernizar la red vial del país para beneficiar la calidad de vida de la población. El diseño, la construcción y la conservación de la infraestructura vial es una de las áreas de mayor desempeño profesional del ingeniero civil, en la cual se analizan los factores asociados a la planeación, al diseño, a la ejecución y la conservación del patrimonio vial, lo cual demanda a un ingeniero de alta capacitación en esta área.
El sistema vial del país atraviesa montañas, llanos y ríos, las vías colombianas. Ya sean de primero, segundo o tercer grado, se convierten en la columna vertebral de la economía, tema que cobra especial vigencia ante la inminente negociación de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos de América. Es de destacar que tan sólo por las vías primarias se moviliza el 81,3% de la carga de productos que se comercializan en todo el territorio nacional. Es igualmente necesario mencionar que las carreteras tienen características de baja velocidad, ya que fueron diseñadas hace más de 34 años. En la última década el gobierno nacional ha venido modernizando y adecuando la infraestructura vial.
En 1994 un informe oficial del Ministerio de Transporte sobre el sector vial censó una red compuesta por 118.961 kilómetros , 12.398 de ellos a cargo del presupuesto nacional. El sistema descrito incluye vías troncales, transversales, accesos a ciudades capitales y vías alternas en construcción. El informe concluye que entre el 40% y el 65% de las carreteras requerían rehabilitación o readecuación.
Como se puede apreciar, la densidad vial colombiana es baja en términos relativos respecto a otros países de similar grado de desarrollo, así mismo, la disponibilidad de vías por habitante: por cada millón de habitantes, Colombia tiene cerca de 309 kilómetros de carreteras pavimentadas. Esta tasa es menos de la mitad del patrón internacional, 683 kilómetros por millón de habitantes para países de ingreso medio bajo, entre los cuales se clasifica Colombia.
El gobierno informó que en 1995 se habían superado las metas previstas al lograr integrar 424 kilómetros de la red troncal a través de obras de rehabilitación, construcción y pavimentación. Al finalizar el primer semestre de 1996 ya se había culminado el proceso de descentralización vial de 13.447 kilómetros a cargo de la nación, entregándolos a los distintos departamentos y distritos. Los recursos para el mantenimiento de esta red son otorgados por el Sistema Nacional de Cofinanciación, dejando la iniciativa y autonomía necesaria a los entes territoriales.
Para 1998 el gobierno nacional llevó a cabo el estudio y la promoción de once proyectos de infraestructura vial por un valor de 4.093 millones de dólares, capital que provino en su mayoría del sector privado. Los proyectos contemplaron la construcción de 552 kilómetros nuevos de carretera y la rehabilitación de otros 1.819 kilómetros , entregados a inversionistas privados en régimen de concesión. Con esta modalidad, el inversionista se responsabiliza de conseguir la financiación, construir la obra y mantener las vías en condiciones adecuadas de servicio, recuperando la inversión a través del recaudo de peajes. A los diseños antiguos se suman la creciente demanda de tráfico vehicular, la difícil topografía del país y la concentración de los grandes centros productivos en el interior de Colombia. Todo esto conlleva implicaciones negativas para la competitividad de la economía.
La red vial nacional (16.640.93 km) a cargo del Invías se clasifica en vías pavimentadas y no pavimentadas. El 67% de la red vial pavimentada y el 38% de la red en afirmado se encuentran en buen estado (Invías).
La infraestructura vial es pieza fundamental en el ordenamiento |
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territorial de los municipios colombianos y, de manera especial, de las grandes ciudades, donde los problemas de administración de tránsito y de movilidad se han agravado a medida que crece la población.
La infraestructura vial urbana se ha definido al considerar el sistema de transporte masivo (metro, Transmilenio y el tren de cercanías), el transporte público colectivo, el transporte particular y los sistemas de transporte no mecanizados (peatones y bicicletas). Los sistemas integrados de transporte masivo de Bogotá (Fase 3 de TransMilenio, Calle 26 y carreras 7ª y 10ª), Medellín (proyecto Metroplús), Cartagena (sistema TransCaribe), Bucaramanga (Metrolínea), Barranquilla (TransMetro), Pereira (Megabús) y Cali (sistema denominado MIO –Masivo Integrado de Occidente) son desarrollos urbanos que apuntan al mejoramiento de las condiciones de movilidad de los habitantes. En las principales ciudades del país son atendidos por proyectos del sistema solo bus, que sin duda necesitarán profesionales sólidamente estructurados en operación de sistemas integrados de transporte. En el mismo sentido, ciudades intermedias avanzan en soluciones ajustadas a sus condiciones.
La infraestructura rural presenta fallas en la planeación, lo cual impide articular planes coherentes a corto, mediano y largo plazos, ya que se halla en gran deterioro en departamentos y municipios. En consecuencia, se ha previsto la construcción de nuevas infraestructuras viales que ofrezcan grandes oportunidades de inversión en nuevos proyectos. Esto hace necesario contar con ingenieros altamente capacitados en ingeniería de vías y transporte.
Los nuevos esquemas de financiación de infraestructura –concesiones, titularización, BOT (Built Operate Transfer), BOMT etc.– vinculan y comprometen al sector privado en sus inversiones; por tanto, se requieren expertos en el área, que aporten soluciones integrales en la estructuración de los proyectos, planeación, organización, operación y administración de las actividades de mantenimiento y conservación vial. Los inmensos recursos que durante años ha invertido el país en construir vías, para llegar al patrimonio actual, deben conservarse y mejorarse ante la creciente demanda, ligada al crecimiento económico, de alternativas competitivas en la vulnerable geografía colombiana.
Los egresados de la Maestría en ingeniería civil con énfasis en tránsito y transporte podrán participar en la materialización de los planes gubernamentales de mejorar las condiciones de tránsito y comunicación entre las cabeceras rurales y urbanas para favorecer las zonas de producción y los centros de consumo, así como entre los municipios y la red arterial de carreteras para dinamizar los procesos productivos y de comercialización. Además, debido a que el diseño de las vías no contemplaba el incremento del flujo y la carga vehicular, las carreteras han ido cediendo; por esta razón, en la actualidad se llevan a cabo múltiples proyectos para los cuales se requieren ingenieros con los conocimientos que ofrece esta maestría, que estén en condiciones de formular, planear, organizar y dirigir, diseñar, operar, construir, controlar y evaluar obras de infraestructura de carreteras o vías urbanas, así como de reconocer el impacto ambiental de dichas obras y proponer medidas correctivas que mitiguen los impactos adversos, en condiciones de eficiencia.
Los problemas de congestión y operación del tránsito vehicular y otros modos alternativos merecen un capítulo especial. Por el creciente problema en las grandes ciudades, la maestría aportará elementos de ingeniería de tránsito para efectos del estudio, regulación y propuestas de mitigación del problema.
El egresado de la maestría podrá desempeñarse como ingeniero de diseño en oficinas de consultoría e interventoría; además, estará en capacidad de dirigir y controlar las etapas de diseño, construcción, mantenimiento y operación de vías, tanto urbanas como intermunicipales. Igualmente, estará en condiciones de aportar sus conocimientos y destrezas en la gerencia y administración de concesiones viales, en la operación y explotación de dichas concesiones, así como en su análisis, estructuración y control técnico y financiero, y podrá acceder a cargos en las secretarías de Tránsito y Transporte, de Obras Públicas de los municipios y departamentos, entidades de urbanismo y planeación urbana, y diferentes entidades estatales a cargo de la red vial de los órdenes nacional, departamental o municipal. En el sector privado, podrá trabajar en firmas de ingeniería de construcción o ingeniería de consulta. En el sector académico e investigativo, podrá desempeñarse como docente y materializar proyectos de innovación tecnológica y desarrollo de conocimiento en el área de vías y transporte. Los maestros preparados en la maestría serán soporte para el futuro y preparación de otros profesores dentro de una visión de relevo generacional y sostenibilidad del propio programa. |
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